Reforma integral que moderniza la Ley 300 y la Ley 1101, incorporando nuevos principios como la calidad, la competitividad, la accesibilidad y la sostenibilidad. Amplía las definiciones de turismo y turista, crea instancias como el Consejo Superior de Turismo y el Consejo Consultivo, y fortalece la protección al consumidor. Su propósito es hacer del turismo una industria más inclusiva, organizada y competitiva.